Atendiendo al déficit de atención con hiperactividad para prevenir la violencia, por Ángela Serrano

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad, o TDA-H, es un trastorno del desarrollo del autocontrol, que engloba problemas para mantener la atención y para controlar los impulsos y el nivel de actividad. Pero además, estos problemas ocasionan un deterioro de la voluntad del niño o de su capacidad para controlar su conducta a lo largo del tiempo, y para mantener en su mente las metas o consecuencias futuras. Estamos hablando de un estado temporal que se suele detectar en la infancia y, que se mantiene a lo largo de la vida aunque, con el paso del tiempo van evolucionando sus características y el niño aprende a controlar algunas de sus manifestaciones. El TDA-H es un trastorno, un problema y, a menudo, es un obstáculo para aprender o relacionarse con los demás y con lleva dificultades de tipo interpersonal que afectan claramente en el contexto escolar la conciencia.

Déficit de atención con hiperactividad

Déficit de atención con hiperactividad

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad es un trastorno y como tal afecta todas las esferas de la vida del niño. Los criterios de diagnóstico están claramente establecidos por la Sociedad Americana de Psiquiatría y publicados en el Manual diagnóstico y estadístico de los problemas mentales DSM-V

[themecolor]A. DÉFICIT DE ATENCIÓN[/themecolor]

  • A menudo no presta atención suficiente a los detalles o incurre en errores por descuido en las tareas escolares.
  • A menudo tiene dificultades para mantener la atención en tareas o en los juegos.
  • A menudo parece no escuchar cuando se le habla directamente.
  • A menudo no sigue instrucciones y no finaliza tareas escolares, encargos u obligaciones (pero no por rebeldía o falta de comprensión).
  • A menudo tiene dificultades para organizar tareas y actividades.
  • A menudo evita, le disgusta o es reacio a dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (tareas escolares o de casa).
  • A menudo extravía objetos necesarios para tareas o actividades (juguetes, ejercicios escolares, libros, herramientas…).
  • A menudo se distrae fácilmente con estímulos irrelevantes.
  • A menudo es descuidado en las actividades diarias.

 Déficit de atención con hiperactividad

[themecolor]B. HIPERACTIVIDAD[/themecolor]

  • A menudo mueve en exceso manos y pies, o se remueve en su asiento.
  • A menudo abandona su asiento en la clase o en otras situaciones en que se espera que permanezca sentado.
  • A menudo corre o salta excesivamente en situaciones en que es inapropiado hacerlo.
  • A menudo tiene dificultades para jugar o dedicarse tranquilamente a actividades de ocio.
  • A menudo está en marcha o suele actuar como si tuviera un motor.
  • A menudo habla en exceso.

[themecolor]C. IMPULSIVIDAD[/themecolor]

  • A menudo precipita respuestas antes de haber sido completadas las preguntas.
  • A menudo tiene dificultades para guardar turno.
  • A menudo interrumpe o se inmiscuye en las actividades y conversaciones de otros.

El DSM-V considera que para que un niño pueda ser diagnosticado de este trastorno debe cumplir los cinco puntos siguientes:

En primer lugar, debe reunir los criterios siguientes:

Del apartado de desatención: el niño debe manifestar seis (o más de seis) de los síntomas que aparecen en el apartado de desatención (seis o más respuestas con SÍ). Los síntomas deben haberse observado por lo menos durante seis meses y con una intensidad que no es normal para su nivel de desarrollo (en los casos de niños con deficiencias deberá compararse con su edad mental, no cronológica).

 

De los apartados de hiperactividad e impulsividad: el niño debe presentar seis (o más de seis) de los síntomas que aparecen en los dos últimos apartados conjuntamente (hiperactividad e impulsividad). Los síntomas también deben haberse observado por lo menos durante seis meses y con una intensidad que no es propio en un niño de su nivel de desarrollo independientemente de su edad cronológica.

  •  Algunos síntomas de hiperactividad-impulsividad o desatención que causan alteraciones deben estar presentes antes de los 7 años.
  •  Algunas alteraciones provocadas por los síntomas se presentan en dos o más ambientes (la escuela o en casa).
  • Deben existir pruebas claras de un deterioro clínicamente significativo de la actividad social, académica y laboral.

Los síntomas pueden aparecer de forma aislada o asociados a otros trastornos como los trastornos generalizados del desarrollo, la esquizofrenia o el trastorno psicótico y aunque pueden estar presentes junto con otro trastorno, no se explican por la presencia del mismo (por ejemplo; trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, disociativo o de la personalidad). Estos cinco puntos son exigidos por la Asociación Americana de Psiquiatría, para un diagnóstico de Déficit de Atención con Hiperactividad; sin embargo, aún en el caso de que un niño no cumpla TODOS LOS REQUISITOS, puede y debe ser evaluado y convenientemente tratado.

 Los indicadores de falta de atención que puede presentar el niño y que son observados por los docentes son:

  • A menudo no sigue instrucciones y no finaliza tareas escolares, encargos u obligaciones en el lugar de trabajo.
  • A menudo tiene dificultad para organizar tareas y actividades.
  • A menudo evita, le disgustan las tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido.
  • A menudo extravía objetos necesarios para tareas o actividades.
  • A menudo se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes.
  • A menudo es descuidado en las actividades diarias.

 Los indicadores de hiperactividad que puede presentar el niño y que son observados por los docentes son:

  • Les cuesta permanecer sentados.
  • No reconocen sus errores y culpan a otros de sus problemas.
  • Realizan tareas escolares incompletas.
  • Molestan y interrumpen a sus compañeros.
  • Suelen responder sin haber escuchado la pregunta, o contestar por escrito sin haber leído el enunciado.

 A continuación se presentan algunas indicaciones educativas que pueden llegar ayudarnos en el momento de atender desde el aula a estos niños:

Lo primero es pensar en la ubicación del niño en la clase. Debemos partir de evitar estímulos distractores que estén situados cerca del alumno (murales, ventana…). El niño con déficit atencional necesita estar en un lugar que favorezca la capacidad de atender, cerca del profesor, pizarra y fuentes de información.

En cuanto a la estructuración de las clases debemos tener en cuenta:

  • Combinar cortos periodos de atención con acción actividades de movimiento o  que incluyan acciones manipulativas.
  • Realizar actividades cortas y secuenciadas, contemplando la posibilidad de que pueda moverse pasado un tiempo determinado.
  • Reducción del tiempo atencional  que se debe ir complejizando a medida que va logrando atender. En el déficit atencional “menos es más»
  • Permitir ratos y momentos de descarga física (por ejemplo participando en las rutinas o encargos de clase)
  • Material atractivo, con predominio de contenido visual.

En cuanto acciones educativas para favorecer la atención debemos tener en cuenta:

  • Elegir un lugar de la clase tranquilo, para que el alumno con TDAH pueda usar voluntariamente la atención.
  • Controlar la atención y el trabajo del alumno de forma directa: Caminando cerca de su escritorio, tocando la cabeza o el hombro del alumno cuando se distraiga, ayudarlo de forma individual cuando sea posible.
  • Procurar dar instrucciones concretas y cortas, manteniendo contacto visual con el alumno.
  • Reforzar que al trabajar el alumno únicamente tenga sobre la mesa el material que necesite.
  • Reforzar toda conducta positiva que el niño realice y omitir la atención sobre las conductas inapropiadas.

 Para mejorar el aspecto conductual es bueno tener en cuenta algunas técnicas del ámbito cognitivo conductual  muy sencillas:

Métodos conductuales:

Las técnicas más apropiadas en este caso son la economía de fichas y el contrato de contingencias.

Acompañar las técnicas con el uso de refuerzos positivos, el tiempo fuera y otros métodos de extinción de respuesta.

Técnicas cognitivos conductuales. Para la mejora de la atención es muy recomendable la utilización de estrategias muy operativas como las auto instrucciones. El entrenamiento en auto-instrucciones  es una técnica cognitiva- conductual  de cambio de comportamiento en la que se modifican las autoverbalizaciones (verbalizaciones internas o pensamientos) que un sujeto realiza ante cualquier tarea o problema, sustituyéndolas por otras que, en general, son más útiles para llevar a cabo dicha tarea.

El procedimiento a  enseñar al niño se realiza en 5 pasos: El procedimiento completo consta de cinco pasos:

  1.  El maestro actúa como modelo y lleva a cabo una tarea mientras se habla a sí mismo en voz alta sobre lo que está haciendo (Modelado cognitivo).
  2.  El niño lleva a cabo la misma tarea del ejemplo propuesto por el maestro, bajo la dirección de las instrucciones de éste (Guía externa en voz alta).
  3. El niño lo vuelve a hacer mientras se dirige a sí mismo en voz alta (Autoinstrucciones en voz alta).
  4. Ahora el niño lleva a cabo la tarea de nuevo, pero sólo verbalizando en un tono muy bajo (autoinstrucciones enmascaradas)
  5. El niño guía su propio comportamiento a través de autoinstrucciones internas, mientras va desarrollando la tarea (autoinstrucciones encubiertas).

Entrenamiento en autocontrol:

Enseñar al niño a encontrar técnicas para relajar la tensión y sobre todo aprender a diferir la ansiedad.  El autocontrol es la habilidad aprendida de usar una estrategia física, cognitiva o social para evitar que ocurra una conducta en este caso no deseada.

 Estas sencillas sugerencias desde un enfoque educativo pueden ayudar en la disminución del factor de riesgo que puede suponer para un niño con déficit atencional verse envuelto en situaciones que alteran la convivencia y que lo llevan al fracaso escolar.

Infografía1: ana-elisa.blogspot.com

Infografía 2: http://www.hogarutil.com

UCV ONLINE – LA UNIVERSIDAD AUDIOVISUAL E INTERACTIVA QUE SIEMPRE VA CONTIGO.

MÁSTER UNIVERSITARIO EN RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS EN EL AULA.

The following two tabs change content below.
Doctora en Pedagogía. Profesora titular de la Universidad Católica de Valencia, Sus áreas de investigación son los problemas de conducta, la violencia escolar, el maltrato infantil y la inclusión educativa. Es Co-directora del Máster de Resolución de Conflictos en e Aula. Autora de diversos artículos, informes y estudios sobre el tema.

Leave a Comment

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.